Imágenes de edificios destruidos vuelven a circular como si un terremoto acabara de ocurrir

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Imágenes de edificios destruidos vuelven a circular como si un terremoto acabara de ocurrir

Varias imágenes de edificios dañados y estudiantes reunidos en el exterior comenzaron a circular nuevamente en redes sociales acompañadas por un mensaje que afirma que un terremoto habría sido confirmado “hace 11 minutos”. Sin embargo, la publicación presenta como reciente un material que corresponde a un terremoto ocurrido meses atrás en Filipinas.

Una de las fotografías permite identificar las instalaciones de la Escuela Secundaria Nacional de Matanao, en Dávao del Sur. El edificio sufrió un colapso durante el terremoto de magnitud 7.8 que sacudió el sur del país el 8 de junio de 2026.

El terremoto fue un acontecimiento real y provocó importantes daños en diferentes zonas de Mindanao. Sin embargo, la fecha original de las fotografías ha sido omitida en la publicación viral, lo que puede llevar a los usuarios a pensar que las imágenes muestran las consecuencias de un nuevo sismo.

La situación demuestra la importancia de comprobar la fecha y el contexto de una fotografía antes de compartir una alerta de emergencia. Una imagen auténtica también puede utilizarse para transmitir una información falsa cuando se presenta fuera de su contexto original.

¿Cuándo ocurrió el terremoto de Filipinas?

El fuerte terremoto se registró a las 7:37 de la mañana del lunes 8 de junio de 2026. Su epicentro fue localizado frente a las costas de Maasim, en la provincia de Sarangani, al sur de Filipinas.

El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología estableció una magnitud de 7.8 y una profundidad aproximada de 33 kilómetros. Debido a las características del movimiento y a la ubicación del epicentro, inicialmente se emitieron advertencias relacionadas con la posibilidad de un tsunami.

El temblor fue sentido en diferentes provincias de Mindanao. También provocó daños en viviendas, escuelas, hospitales y establecimientos comerciales, además de cortes eléctricos, interrupciones en el transporte y deslizamientos en algunas comunidades.

Las alertas de tsunami fueron levantadas posteriormente después de las evaluaciones correspondientes. Sin embargo, las autoridades mantuvieron las recomendaciones de seguridad debido a la posibilidad de réplicas.

El edificio de Matanao ya había sido declarado inseguro

Una de las fotografías más compartidas muestra el colapso parcial de una estructura perteneciente a la Escuela Secundaria Nacional de Matanao. Al observar la imagen sin contexto, algunos usuarios pueden interpretar que el edificio estaba ocupado por estudiantes cuando ocurrió el derrumbe.

La información proporcionada sobre el caso señala que la construcción llevaba años abandonada. El inmueble había sufrido daños importantes durante los terremotos registrados en 2019 y posteriormente fue considerado inseguro.

El área se encontraba restringida y la estructura había sido identificada para su demolición. Cuando ocurrió el terremoto del 8 de junio, estudiantes, docentes y familiares se encontraban en el exterior participando en actividades relacionadas con el inicio del año escolar.

De acuerdo con los datos disponibles en el material original, no se reportaron fallecidos ni heridos graves como consecuencia del colapso de esa estructura. Algunos alumnos presentaron reacciones relacionadas con el miedo y recibieron atención.

La fotografía necesita contexto

El caso demuestra por qué una fotografía no debe analizarse de manera aislada. Una imagen puede ser completamente real y, al mismo tiempo, utilizarse para transmitir una afirmación incorrecta sobre cuándo o dónde ocurrió un acontecimiento.

En este caso, el edificio mostrado sí estuvo relacionado con el terremoto de junio, pero eso no significa que la fotografía haya sido tomada durante un supuesto nuevo terremoto.

El terremoto coincidió con el inicio de las clases

El movimiento sísmico ocurrió durante el inicio del calendario escolar 2026-2027 en Filipinas. Millones de estudiantes se preparaban para regresar a las aulas cuando comenzó el terremoto.

La circunstancia hizo que muchos alumnos se encontraran en patios y espacios abiertos, especialmente durante actividades y ceremonias relacionadas con el comienzo del año escolar.

El Departamento de Educación de Filipinas suspendió las clases presenciales en las zonas afectadas y ordenó realizar evaluaciones de seguridad antes de permitir el regreso de los estudiantes a las instalaciones.

Equipos de ingenieros fueron desplegados para inspeccionar escuelas y otros edificios. La recomendación general fue evitar utilizar estructuras dañadas hasta recibir la autorización de especialistas.

Miles de escuelas resultaron afectadas

Los reportes educativos señalaron que miles de centros escolares experimentaron interrupciones después del terremoto y sus réplicas. Algunas instalaciones presentaron daños menores, mientras que otras sufrieron afectaciones estructurales de mayor consideración.

Las cifras fueron modificándose a medida que avanzaban las evaluaciones. Algunas escuelas tuvieron que recurrir temporalmente a espacios alternativos, modificar sus actividades o implementar otras modalidades mientras se comprobaba la seguridad de los edificios.

Las instituciones ubicadas en Dávao, Sarangani, Cotabato y otras zonas cercanas al epicentro fueron sometidas a inspecciones. En determinadas comunidades, algunas instalaciones educativas también fueron utilizadas como espacios de evacuación para familias afectadas.

La magnitud de los daños obligó a las autoridades a priorizar la seguridad antes de permitir un regreso normal a las aulas. El riesgo de nuevas réplicas también influyó en las decisiones adoptadas durante los días posteriores al terremoto.

El balance de víctimas cambió durante las semanas posteriores

Las primeras cifras difundidas después del terremoto fueron aumentando a medida que los equipos de emergencia recibían nuevos reportes procedentes de comunidades afectadas.

En una actualización del 6 de julio de 2026, el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Filipinas informó sobre 92 fallecimientos reportados. La institución señaló que nueve habían sido confirmados formalmente como causados por el terremoto, mientras otros 83 permanecían bajo verificación.

El mismo informe registró 1,316 personas heridas y 20 desaparecidas. Cerca de 1.68 millones de personas fueron contabilizadas como afectadas en distintas regiones del sur del país.

Las autoridades también reportaron más de 113,000 viviendas con algún tipo de daño. Aproximadamente 18,000 fueron clasificadas como completamente destruidas, mientras otras presentaron daños parciales.

Estas cifras podían cambiar debido al proceso de verificación. Después de un desastre de gran magnitud, las autoridades necesitan comprobar cada reporte para evitar duplicaciones y determinar correctamente si una muerte o lesión estuvo relacionada con el terremoto.

Deslizamientos y caída de escombros provocaron víctimas

Entre las consecuencias reportadas estuvieron los deslizamientos de tierra y la caída de materiales procedentes de edificios dañados.

Las condiciones meteorológicas, la inestabilidad del terreno y las réplicas complicaron algunas labores de búsqueda y rescate. Los equipos de emergencia utilizaron maquinaria, perros entrenados y herramientas especializadas en las zonas donde se reportaron personas desaparecidas.

En General Santos también se registraron daños en diferentes edificios comerciales. En comunidades montañosas y costeras fueron reportadas afectaciones en carreteras, viviendas y otras estructuras.

Los hospitales atendieron a personas con diferentes tipos de lesiones y también a quienes presentaron reacciones relacionadas con el miedo y la ansiedad después del terremoto. Algunas instalaciones médicas tuvieron que reorganizar temporalmente sus servicios.

La composición viral mezcla imágenes que deben verificarse

El collage que circula en redes sociales contiene al menos tres fotografías. Una de ellas muestra la Escuela Secundaria Nacional de Matanao, mientras las demás presentan edificios afectados cuyo origen no aparece claramente identificado en la composición.

La presencia de una fotografía auténtica dentro de un collage no demuestra que todas las imágenes hayan sido tomadas en el mismo lugar, el mismo día o durante el mismo acontecimiento.

Las publicaciones virales pueden combinar fotografías de diferentes momentos para crear una representación más impactante. Por eso, cada imagen debe verificarse de manera independiente antes de atribuirle una fecha o ubicación.

Una imagen real también puede utilizarse fuera de contexto

La desinformación no siempre utiliza fotografías falsas. En ocasiones emplea imágenes auténticas acompañadas de una fecha incorrecta, una ubicación diferente o una descripción que cambia completamente su significado.

Ese es uno de los principales problemas que presenta la publicación analizada. El terremoto de Filipinas ocurrió realmente, pero la forma en que se presenta actualmente el material puede hacer creer que el desastre acaba de suceder.

¿Por qué el mensaje “hace 11 minutos” resulta engañoso?

La publicación viral utiliza una frase relativa que indica que el terremoto habría sido confirmado “hace 11 minutos”. Este tipo de texto puede crear una sensación de urgencia y hacer que el lector piense que está frente a una emergencia en desarrollo.

El problema es que una frase de este tipo puede permanecer publicada durante horas, días o incluso meses. Cada persona que la encuentra puede interpretar que la confirmación ocurrió pocos minutos antes, aunque el contenido original sea antiguo.

En este caso, el terremoto de magnitud 7.8 ocurrió el 8 de junio de 2026. Las imágenes que muestran los daños relacionados con aquel acontecimiento no deben presentarse como evidencia de que un nuevo terremoto ocurrió recientemente.

Antes de compartir una alerta sísmica, es recomendable comprobar la fecha, revisar fuentes oficiales y buscar información publicada por organismos especializados.

¿Qué hacer después de un terremoto?

Cuando ocurre un terremoto, la seguridad debe ser la prioridad. Las personas que se encuentren cerca de edificios dañados deben mantenerse alejadas de estructuras que presenten grietas importantes, inclinaciones, desprendimientos u otros signos de inestabilidad.

Una construcción que permanece en pie después del movimiento principal todavía puede representar un riesgo durante una réplica. Por eso, no es recomendable regresar a un inmueble afectado sin una evaluación adecuada.

  • Alejarse de edificios dañados o con signos visibles de inestabilidad.
  • Seguir las instrucciones emitidas por las autoridades.
  • Evitar cables eléctricos caídos y zonas peligrosas.
  • No utilizar ascensores en edificios afectados.
  • Si existe una alerta de tsunami, trasladarse hacia zonas elevadas siguiendo las indicaciones oficiales.
  • No regresar a una estructura dañada hasta que haya sido evaluada y autorizada para su uso.

Cómo evitar compartir información falsa sobre terremotos

Durante una emergencia, compartir información precisa puede ser útil. Sin embargo, hacerlo sin comprobar el origen de una publicación puede generar confusión y alarma innecesaria.

Antes de compartir una imagen relacionada con un terremoto, conviene revisar cuándo fue publicada originalmente, identificar el lugar mostrado y comprobar si existen reportes recientes de organismos oficiales.

También es recomendable desconfiar de mensajes que utilizan expresiones como “acaba de ocurrir”, “hace pocos minutos” o “última hora” cuando no incluyen una fecha y una fuente verificable.

En el caso de las fotografías de Filipinas, el material corresponde a un terremoto real, pero la presentación actual altera la percepción temporal del acontecimiento.

Las imágenes muestran un terremoto real, pero no uno recién ocurrido

El terremoto que afectó el sur de Filipinas el 8 de junio de 2026 provocó daños importantes, afectó viviendas, escuelas y otras estructuras y generó una amplia respuesta de emergencia.

Sin embargo, las imágenes que actualmente circulan acompañadas de la frase “hace 11 minutos” no deben interpretarse como evidencia de que un nuevo terremoto acaba de producirse.

La fotografía de la Escuela Secundaria Nacional de Matanao corresponde a una estructura que ya había sido afectada anteriormente y que se encontraba abandonada y considerada insegura.

La mejor manera de evitar la desinformación durante una emergencia es comprobar la fecha, el lugar y la fuente original de cada imagen. Una fotografía verdadera necesita contexto para contar correctamente lo que ocurrió.

Nota editorial: Este artículo distingue entre las imágenes y datos correspondientes al terremoto del 8 de junio de 2026 y la afirmación viral de que un nuevo terremoto habría ocurrido “hace 11 minutos”. La frase utilizada en la publicación no constituye por sí sola una confirmación de un acontecimiento reciente.