Terremoto: fuerte temblor generó preocupación y estas son las recomendaciones para mantenerse seguro
Un movimiento sísmico puede comenzar de manera repentina y generar preocupación en cuestión de segundos. Puertas, ventanas y objetos dentro de las viviendas pueden comenzar a moverse, mientras las personas intentan entender qué está ocurriendo.
Después de un temblor, los primeros reportes pueden ser confusos. La magnitud, el epicentro y la profundidad deben ser confirmados por organismos especializados, ya que los datos iniciales pueden cambiar.
También es común que fotografías antiguas de edificios dañados, carreteras agrietadas o deslizamientos vuelvan a circular como si fueran recientes. Una imagen por sí sola no permite confirmar cuándo ni dónde ocurrió un daño.
La preparación es una de las mejores herramientas para reducir riesgos. Saber cómo actuar durante un terremoto puede ayudar a evitar lesiones y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.
¿Qué ocurre durante los primeros segundos de un temblor?
Un terremoto puede comenzar con una vibración leve o con una sacudida más perceptible. La forma en que se siente depende de factores como la distancia al epicentro, la profundidad del movimiento, el tipo de suelo y las características de las construcciones.
Durante una sacudida pueden caer objetos, romperse vidrios o desplazarse muebles. Por eso, correr hacia una salida mientras el edificio continúa moviéndose puede aumentar el riesgo de sufrir una caída.
¿Por qué un terremoto se siente diferente según el lugar?
Un mismo terremoto puede sentirse de manera diferente en distintas comunidades. La distancia respecto al epicentro influye, pero también lo hacen el tipo de terreno y las características de cada construcción.
Los terrenos blandos pueden amplificar determinados movimientos del suelo. Además, los edificios altos pueden experimentar una oscilación más prolongada.
¿Qué hacer durante un terremoto?
Durante una sacudida fuerte, lo más importante es protegerse y evitar movimientos innecesarios.
- Si estás dentro de un edificio, aléjate de ventanas y objetos que puedan caer.
- Agáchate, cúbrete y sujétate debajo de una mesa resistente.
- Protege la cabeza y el cuello.
- No utilices ascensores durante el movimiento.
- No corras hacia las escaleras mientras el edificio continúa moviéndose.
- Si estás en la calle, aléjate de edificios, postes, cables eléctricos, balcones y letreros.
- Si estás conduciendo, reduce la velocidad y detente en un lugar seguro.
- Si estás cerca del mar y el movimiento fue fuerte o prolongado, presta atención a las indicaciones oficiales.
¿Qué revisar después del temblor?
Cuando termine la sacudida, observa cuidadosamente el entorno antes de desplazarte.
Si existe olor a gas, cables eléctricos caídos, chispas o daños visibles en la vivienda, aléjate y solicita asistencia.
No toques cables caídos, aunque parezcan desconectados. Tampoco enciendas fósforos, velas u otros objetos que produzcan fuego si existe sospecha de una fuga de gas.
Si una construcción presenta grietas importantes, columnas dañadas, inclinaciones visibles o desprendimientos, es recomendable que sea evaluada antes de volver a ocuparla.
¿Pueden producirse réplicas?
Después de un terremoto pueden producirse movimientos adicionales conocidos como réplicas.
Estas sacudidas suelen ser menores que el terremoto principal, aunque pueden causar daños adicionales en estructuras que ya hayan quedado debilitadas.
Por eso, no es recomendable regresar inmediatamente a una construcción que presente daños importantes.
¿Por qué se producen los terremotos?
La superficie terrestre está formada por grandes placas tectónicas que se desplazan lentamente.
En determinadas zonas, el movimiento de estas placas puede generar acumulación de tensión en las rocas. Cuando esa energía se libera de manera repentina, se producen ondas sísmicas que se propagan por el interior y la superficie de la Tierra.
La magnitud describe el tamaño del terremoto y la energía liberada en su origen. La intensidad describe los efectos y la forma en que el movimiento es percibido en un lugar determinado.
Por eso, un terremoto puede tener una magnitud determinada y, al mismo tiempo, presentar diferentes niveles de intensidad según la ubicación.
¿Se puede predecir cuándo ocurrirá otro terremoto?
Actualmente no es posible predecir con exactitud el día, la hora, el lugar y la magnitud de un terremoto.
Los científicos pueden estudiar las fallas geológicas, analizar la actividad sísmica y calcular determinados niveles de amenaza, pero esto no permite anunciar con precisión cuándo ocurrirá el próximo terremoto.
Por eso, los mensajes que aseguran que habrá otro terremoto a una hora determinada deben tratarse con mucha cautela.
Las fotografías antiguas pueden generar confusión
Una imagen de una carretera agrietada o de un edificio afectado puede parecer convincente cuando se comparte junto a una noticia de última hora.
Sin embargo, la fotografía podría pertenecer a otro país, a otro terremoto o incluso a varios años atrás.
Antes de compartir una imagen relacionada con un desastre natural, es recomendable comprobar su fecha, procedencia y contexto.
¿Qué debe tener una mochila de emergencia?
Una mochila de emergencia puede facilitar la respuesta durante las primeras horas después de un desastre.
- Agua potable.
- Alimentos no perecederos.
- Linterna y baterías.
- Radio portátil.
- Silbato.
- Botiquín básico.
- Copias de documentos importantes.
- Cargador portátil.
- Artículos de higiene.
- Medicamentos de uso habitual.
Los artículos deben revisarse periódicamente para reemplazar aquellos que estén vencidos o deteriorados.
La preparación comienza en casa
Además de contar con suministros básicos, es útil identificar los lugares seguros de la vivienda y conocer las rutas de salida.
Los muebles altos pueden fijarse adecuadamente a las paredes y los objetos pesados pueden colocarse en lugares donde sea menos probable que caigan.
Las familias también pueden acordar un punto de encuentro y establecer una forma de comunicación para utilizar después de una emergencia.
Evita compartir información falsa
Después de un terremoto, la información puede cambiar rápidamente. Por eso, es preferible esperar las actualizaciones de organismos científicos y autoridades antes de compartir cifras o fotografías como hechos confirmados.
Un mensaje falso puede generar miedo, provocar desplazamientos innecesarios y dificultar el trabajo de los servicios de emergencia.
La ausencia de información sobre daños tampoco significa automáticamente que no existan afectaciones. Las inspecciones pueden tardar y algunas zonas pueden ser difíciles de alcanzar.
Un terremoto recuerda la importancia de estar preparados
Los movimientos sísmicos pueden ocurrir sin una advertencia exacta. Tener un plan familiar, conocer los lugares seguros y mantener algunos suministros básicos preparados puede marcar una diferencia durante una emergencia.
También es importante recordar que una fotografía impactante no constituye una prueba sobre el lugar, la fecha o la magnitud de un terremoto.
Ante cualquier movimiento importante, la prioridad debe ser protegerse, evitar zonas peligrosas y seguir las instrucciones de los organismos oficiales.
La información confirmada debe prevalecer sobre los rumores, especialmente durante los primeros minutos, cuando la incertidumbre suele ser mayor.